« Home | Munich » | Micah P. Hinson » | Nouveau venu qui cherches Rome en Rome » | Youtube killed the MTV star (1) » | Tom Waits, Orphans; Brawlers, Bawlers & Bastards » | Estúpida soberbia » | Últimamente tengo muchas ganas de hacer fotos, aun... » | CACHE-TOI, OBJET » | Calamaro » | Ciudades palimpsesto »

Insomnio, chistes de Freud y reflexiones absurdas

Vuelvo a tener insomnio por lo que, dado que los partidos del Open Australia estaban siendo muy aburridos, la otra noche me puse American Beauty. Esta revisión a altas horas de la madrugada me llevó a pensar en lo extraño que resulta que una peli como ésta tenga el increíble éxito del que gozó allá por 1999. Quiero decir: la obra de Sam Mendes supone una crítica a la sociedad estadounidense (y por ende a toda la occidental), pero no es una crítica a las clases dirigentes ni al sistema político o económico, es una crítica a las personas de a pie, a las hormiguitas con nombre y apellidos que una detrás de otra componen esa sociedad, son esa sociedad. Y fueron precisamente esas hormiguitas las que abarrotaron las salas de cine para ir a ver la crítica, para que alguien les dijese a la cara que eran unos hipócritas y que su vida era una vida insustancial y mediocre. En la vida real eso suele ser algo que molesta mucho a la gente, hagan la prueba y bajen a decirle al panadero de la esquina que su vida es una mierda, pero en la sala de cine no sólo se tolera sino que hasta se disfruta.





Quizá una sociedad como ésta, que tiene en la libertad de expresión uno de sus pilares básicos, necesite permitir y consumir periódicamente productos que la nieguen, que la acusen, para poder aplacar la mala conciencia o confirmar que esa libertad existe verdaderamente. Pero ¿y a nivel individual? ¿Por qué vamos al cine a aplaudir películas que atacan frontalmente nuestro estilo de vida y casi nos llaman ignorantes a la cara? Esto es lo llamativo y lo realmente alarmante: al ver esas películas nadie se da por aludido, todos creen que esa crítica se refiere a otros. Nadie se toma ese ataque como un ataque contra él mismo, sino contra la sociedad; nadie, por lo tanto, se siente parte de esa sociedad atacada, sino que pretenden contemplarla desde fuera y casi disfrutar con su destrucción.





La inmensa mayoría de ciudadanos del primer mundo, entonces, no se identifica con su propio estilo de vida ¿Qué significa esto? Quizá sea simplemente la tópica lucha entre lo individual y lo social la que nos hace ver las cosas “desde fuera.” O quizá sea una muestra del descontento general de la gente y un anticipo del cumplimiento de aquella profecía freudiana: “una sociedad que mantiene insatisfechos a la mayoría de sus miembros está condenada a desaparecer.” O quizá sea menos dramático y sea tan sólo otro ejemplo del chiste que Woody Allen atribuye a Groucho Marx, el de que jamás perteneceríamos a un club que tuviese a alguien como nosotros entre sus miembros.

Etiquetas: , ,

Una peli simplemente genial

"Este soy yo dandome una paja en la ducha. Después de eso, el día siempre va a peor"

Yo también estoy con insomnio... pero no veo el Open de Australia (ganó Federer y Williams en mujeres), estoy con Perdidos. Tenemos un cine pendiente JLG.

Perdidos debe ser la serie más adictiva de la historia; el día en que la descubrí me tragué dieciséis capítulos seguidos. A lo largo de las tres temporadas (dos y media) tiene algunos altibajos de calidad, pero lo que no se le puede negar es un concepto de intriga digno de Dostoievski: qué manera de tenerte enganchado, de hacerte creer que necesitas ver el siguiente capítulo más que comer o dormir. Lo que me temo es que el desenlace final de la serie no hará justicia a tanta expectativa.

El cine cuando usted quiera. Yo propongo ver Hollywoodland o Rocky.

La verdad que las personas somos la risa... A pesar de las inseguridades que podamos tener las personas más inseguras, vaya, en el fondo, damos por hecho muchas cosas sobre los demás. Entramos en ese juego absurdo de "esta crítica va para los otros". Pero el otro es el mismo...

"Sólo soy yo cuando estoy solo" Miguel Hernández. Supongo que por eso me gusto la peli de Mendes.

Publicar un comentario